Creo que no me sale el estupido arte de quedarme callada, ni aún cuando pudiera ser un arma de sobrevivencia. Expresar lo que creo y considero justo o injusto no creo sea un privilegio sino un derecho natural al cual cada día parece estamos más dispuestos a renunciar. Yo hoy no me cayo aunque mi maestro me mire con recelo, hoy no me cayo y admito que soy una irresponsable mientras lloro por un ojo ajeno. Las palabras y hechos, las piezas movidas no pueden regresar y es entonces que las consecuencias nos alcanzan.
0 comentarios:
Post a Comment