8.10.2011

Zascia night

Estaba anocheciendo la princesa condesa fue a visitar a Fania a su casa para que la acompañara a dar su paseo habitual nocturno. La princesa toco la puerta, dos veces toc, toc, se oyó una voz

¿Quién es?

Soy yo Princesa Angelina Condesa Luisa Franchesca Bobanafana Fobesca III, ¡Fania abre la puerta! anda caminemos un rato a la luz de la luna

Ya voy, ya voy. Contesto Fania con tono desganado

Fania abrió la puerta y abrazo a su amiga, ya hace mucho tiempo no se frecuentaban, después de tantos cariños salieron alegres en su caminata.

Caminaban comiendo moras, a ambas niñas les guata las moras y Fania lo sabía, así que decidió llevar una bolsita, a cada persona o animal que veían le regalaban un puñito.

Caminaron varias calles cuando comenzó a llover, Fania guardo rápidamente la bolsita en una de sus bolsas de su falda; ellas no iban preparadas, así que corrieron, corrieron y cuando se dieron cuenta ya estaban empapadas, ante esto decidieron ya no huir de la lluvia y comenzaron a disfrutar su paseo. Cada charco que pasaban lo pisaban saltando sobre el (lo disfrutaban), sentían como sus botas grises de tela se mojaban y el agua traspasaba los calcetines con motivos en colores pasteles, hasta llegar a la punta de sus dedos.

Caminaban y se detenían a mirar la belleza de las flores, de los perros que se encontraban en su casita cubriéndose de la lluvia, veían los bellos pajaritos en sus nidos; la lluvia fue cesando ellas siguieron caminando, hasta que llegaran a un lindo jardín, ahí se encontraban plantas de múltiples especies, los árboles frutales estaban bien cuidados, Fania saco su bolsita y siguió comiendo (claro ella cuando tiene algo que comer no para hasta terminárselo), se acercaron mas a aquel jardín para admirar su belleza, de pronto ambas niñas dieron un repentino salto hacia atrás se miraron una a la otra con cara de terror , la princesa fue la primera en reaccionar, estaba a punto de quitarse un zapato para matar a la creatura, era horrible no sabían si era un lagarto o un sapo , era raro con aspecto repulsivo, verde o café tampoco se veía bien.

La princesa estaba a punto de tirarle el zapato hasta que una hermosa mujer apareció, su piel era como el durazno, sus labios rojos, sus ojos uno era azul y el otro verde; ella les dijo que no lo hicieran que era su mascota, Fania le ofreció un mora pero solo a ella, la Hermosa mujer la rechazó

Como es posible que rechacen a un ser tan hermoso y único
Las niñas no decían nada, ella prosiguió
Me llaman santa Úrsula (ella era una de las más grandes brujas, no mala ni buena solo bruja,) y no puedo creer que ustedes las que se dicen tan buenas personas, traten así a un pobre animal, saben por esta mala acción les ocurrirá algo muy feo, algo que no podrán recuperar y que no podrán solucionar

Diciendo estas palabras la bruja Úrsula tomo a su fea mascota y se metió a su casa

Las niñas se miraron tenían miedo de lo que podría pasarles, se tomaron de la mano y caminaron despacio; en el transcurso no decían nada, solo se oían los grillos. Ya estaban a unas cuadras de llegar a casa de la princesa cuando oyeron pasos, ambas se congelaron, no podían mas, la amenaza de la bruja las había dejado anonadadas, tanto que no tocaron ya la bolsa de las moras, se dejaron de escuchar los pasos, oían una respiración detrás de ellas, no querían ver quién era, una mano las toco por la espalda

Aaaaaaaaaaaaaaah!!! Gritaban
Se oyó una voz conocida

Niñas que les pasa tranquilas
era la madre de princesa, soltaron a chillar y pidieron dormir juntas, la madre tan dulce como siempre acepto.

Esa noche las niñas tuvieron pesadillas y nunca más pudieron dormir en paz, lo curioso era que no entendían porque



Acaso creían que hacían todo bien, ja yo creo que no; simple no entendieron la lección de la bruja, ya que ella nunca tramo nada en contra de las niñas, ellas solas se castigaron.

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